Todo vizcaíno que se precie sabe que mañana, 3 de febrero, hay un ritual con mucha tradición: colocarse al cuello el famoso “Cordón de San Blas”. Pero en este 2026, ¿sabemos realmente de dónde viene esta tradición y, lo más importante, cómo cumplirla de forma correcta?
Aquí te contamos todo lo que necesitas saber para vivir el día de San Blas como manda la tradición.
El Origen: ¿De dónde viene esta tradición?
Esta festividad honra a San Blas, un médico y obispo del siglo IV a quien la historia y la leyenda atribuyen el milagro de curar los males de garganta. Se cuenta que el santo salvó la vida a un niño que se moría atragantado con una espina de pescado cruzada en la garganta.
Por eso, en Bilbao surgió la costumbre de buscar su protección divina. El epicentro de esta devoción es la Iglesia de San Nicolás (en el Casco Viejo), donde cada año miles de fieles acuden a bendecir sus cordones ante la imagen del santo para protegerse de los males de garganta durante el invierno.
El Ritual del Cordón:
No basta con comprarlo; el protocolo es estricto. Para que el “Cordón de San Blas” funcione y nos proteja durante todo el año de dolores, catarros y toses, la tradición dicta los siguientes pasos:
La Bendición: El cordón debe ser bendecido frente a la imagen de San Blas en la Iglesia de San Nicolás.
Los 9 Días: Una vez colocado al cuello, no debes quitártelo bajo ningún concepto durante 9 días. Esto incluye dormir y ducharse con él.
El Final (La Quema): Pasado ese tiempo, debes quitártelo y quemarlo. Según la creencia popular, al quemar el cordón se queman con él los posibles males de garganta que hubieras podido tener.
El Mercado de San Blas y sus Dulces
Durante el día 3, la misma plaza de San Nicolás se transforma en un hervidero de gente y aromas. Junto a la iglesia se celebra un mercado tradicional donde, además de los cordones de colores, los protagonistas son los dulces:
Caramelos de malvavisco: Irresistibles y perfectos para suavizar la garganta.
Tortas de San Blas: Planas y crujientes.
Las Rosquillas de San Blas (La joya de la corona): Merecen una mención aparte.
El secreto de la auténtica Rosquilla de San Blas
No son rosquillas cualquiera. Su masa es densa, con un marcado aroma a esencia de anís, y su característica principal es el glaseado blanco: un merengue seco (hecho con clara de huevo y azúcar) que cruje al morderlo.
La mejor forma de disfrutarlas es mojándolas ligeramente en el café o en un chocolate caliente. El líquido ablanda el glaseado y potencia el sabor del anís. ¡Imposible comerse solo una!
Más allá de Bilbao: La gran feria de Abadiño
Esta costumbre está extendida por toda Bizkaia, pero si hay un lugar que compite en protagonismo con Bilbao ese día, es Abadiño.
Allí se celebra una de las ferias agrícolas y ganaderas más importantes del País Vasco: la San Blas Azoka. Es una celebración completa que congrega a miles de visitantes y reúne lo mejor de nuestras tradiciones:
Mercado Agrícola: Puestos con verduras, hortalizas, queso Idiazabal, txakoli, pastel vasco y, por supuesto, rosquillas.
Feria de Ganado: Exhibición de las mejores cabezas de ganado de la región.
Folklore y Deporte: Pasacalles con txistularis, deporte rural (herri kirolak) y las tradicionales e impresionantes idi probak (pruebas de bueyes).
Rodeados de este ambiente festivo, Abadiño se convierte en el plan perfecto para pasar el día. Y si necesitas reponer fuerzas o entrar en calor, su oferta de bares y restaurantes estará lista para acogerte con la mejor gastronomía local.
¡No perdamos nuestras tradiciones! Este 3 de febrero, colócate el cordón, disfruta de las rosquillas y los malvaviscos, y asegúrate una salud de hierro (o al menos, de garganta) para todo el 2026.
Categoría: Disfruta Bizkaia




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