Bilbao siempre guarda algo nuevo por descubrir. Más allá de sus lugares más conocidos, la ciudad esconde rincones con historia, vistas especiales, arte urbano y mucho encanto. Desde escaleras junto a la ría hasta calles con personalidad propia, estos son seis rincones secretos de Bilbao que merece la pena conocer.

     1- La Calzada de Mallona 

Pocas subidas tienen tanto encanto en Bilbao como la Calzada de Mallona. Une el Casco Viejo con la Basílica de Begoña y conserva ese aire histórico que hace que el paseo tenga algo especial. Escalones, piedra y una de las rutas más clásicas de la ciudad convierten este rincón en una de esas estampas que siempre merecen la pena, tanto si es la primera vez que lo recorres como si ya lo has hecho muchas veces.

     2- Las escaleras de San Antón 

En el entorno de San Antón, junto a la ría, se esconde uno de esos pequeños rincones que regalan una perspectiva preciosa del Casco Viejo. Las escaleras de piedra y la vista hacia Marzana, el puente y la ribera forman una imagen muy bilbaína, de esas que resumen perfectamente la esencia de la ciudad. Es un sitio ideal para detenerse un momento y mirar Bilbao con calma.

     3- Los grafitis y murales del muelle de Marzana 

Marzana es uno de esos lugares que siempre tienen vida, pero además es también uno de los puntos donde mejor se percibe la cara más creativa de Bilbao. Entre el paseo junto a la ría, el ambiente del barrio y los murales que aparecen en sus alrededores, este rincón tiene una personalidad diferente. Es perfecto para quienes disfrutan del arte urbano, de los planes tranquilos y de descubrir una ciudad más alternativa.

     4- Las casas de colores de Irala 

Las casas de colores de Irala son una de las sorpresas más bonitas de Bilbao. Sus fachadas, sus calles en cuesta y su aire tan distinto al de otras zonas de la ciudad hacen que este barrio tenga un encanto muy especial. Es uno de esos rincones que invitan a pasear despacio, a fijarse en los detalles y a descubrir un Bilbao menos conocido, pero lleno de personalidad.

     5- El Tigre de Deusto 

En Botica Vieja se encuentra uno de los iconos más curiosos de la ciudad: El Tigre de Deusto. La enorme figura que corona el edificio es una imagen muy reconocible y uno de esos símbolos urbanos que mezclan pasado industrial y memoria visual bilbaína. Puede que mucha gente lo haya visto alguna vez, pero no siempre se detiene a pensar en la historia que hay detrás de este rincón tan singular.

     6- Callejón de Zollo 

Escondido en pleno centro, el Callejón de Zollo es uno de esos pequeños hallazgos que sorprenden cuando aparecen. Su estética, su tranquilidad y su aire artístico lo convierten en un rincón distinto, casi inesperado, en medio del ritmo de la ciudad. Es un lugar breve, discreto, pero con mucho encanto, perfecto para quienes disfrutan descubriendo esos detalles que hacen que Bilbao siempre tenga algo nuevo que ofrecer.

Bilbao está lleno de lugares que merecen una segunda mirada. A veces no hace falta salir de la ciudad ni buscar grandes planes para descubrir rincones especiales. Basta con cambiar un poco la ruta de siempre y dejarse sorprender por esos pequeños espacios que siguen dando carácter, historia y encanto a cada paseo.

 

 

 

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